domingo, 8 de junio de 2008

Meditación



Nam Tok Huay Kaew, o la cascada de Huay Kaew se encuentra en las montañas del parque nacional de Doi Suthep, a las afueras de Chiang Mai, la segunda ciudad de Tailandia, ubicada al norte del país. Sinceramente es un lugar que más que para pensar, da para meditar.

Desde un mirador vi a un `farang´ alucinado que practicaba yoga a los pies de la cascada e inevitablemente decidí seguirle el ejemplo. Sentado sobre una roca, con el sonido del fluir del agua y el canto de los animales que habitan el parque natural de fondo, por un momento, puedo asegurar que vi la luz con los ojos cerrados.

(Meditation)

Nam Tok Huay Kaew, or the cascade of Huay Kaew is located on the mountains of the Doi Suthep national park, in the outskirts of Chiang Mai, the second city of Thailand, located up the north of the country.

Sincerely this place more than to think, it gives rise to meditate. From a viewpoint I saw a deluded `farang´ practising yoga on the feet of the cascade and inevitably I decided to follow his example. Seated on a rock, with the sound of the water flowing and the songs of the animal that inhabit the natural park on the back, for a moment, I assure that I saw the light with the closed eyes.

miércoles, 4 de junio de 2008

Diluvio diario



Un monzón es un viento periódico, especialmente en el Océano Índico y el sur de Asia. La palabra también se usa para denominar la estación en la que el viento sopla del suroeste en la India y territorios adyacentes que se caracteriza con grandes lluvias, especialmente las lluvias que están asociadas con este viento. El monzón del suroeste que arranca de la costa de Kerala, en la India, comienza generalmente en la primera quincena de junio. En Tailandia ya estamos por tanto viviendo en la estación húmeda desde hace unas semanas, y cada nuevo día que arranca sabemos que en cualquier momento nos enfrentaremos a un nuevo diluvio, y que desgraciadamente no será universal, sino que estará bien localizado justo sobre nuestras indefensas cabezas. Aquí el paraguas no se usa, excepto para protegerse del sol, pero de esa paradoja hablaré otro día, que hoy llueve.


(Monsoon)

A monsoon is a periodic wind, especially in the Indian Ocean and southern Asia. The word is also used to call the station where the wind blows from the southwest in India and adjacent territories which is characterized by heavy rainfall, especially the rains that are associated with this wind. The southwest monsoon that starts from the coast of Kerala in India, usually starts in the first half of June. Therefore here in Thailand we´re already living in the rainy season from a few weeks ago, and every new day that starts at any time we know that we´ll face a new flood, and unfortunately that will not be universal, but it will be well located right on our defenseless heads. Here the umbrella is not used, except for sun protection, but about that paradox I ´ll speak other day because today it rains.

lunes, 2 de junio de 2008

Argumento de peso



El pasado fin de semana, mientras paseaba por Chatuchak, uno de los principales mercados de Bangkok al norte de la ciudad, sentí que había perdido una foto bastante curiosa, pero no puede evitar segundos después tomar otra foto para al menos recordar la escena y a su protagonista: una mujer gorda.

En principio me llamó la atención el lema machista de su camiseta (I have the dick so I make the rules) enfundando el cuerpo de una mujer. Justo cuando terminé de leerlo casualmente ella terminaba de subirse la bragueta. Después comprobé que su evidente obesidad era poco común. Y tras cruzar su mirada entendí que quizá en alguna vida anterior ella tuvo algún argumento para poner marcar sus propias reglas. Y no precisamente de peso. ¿Quién sabe...?

(Heavy-weighted plot)

Last weekend, while I was walking around one of the main flea markets of Bangkok, in the north of the city, Chatuchak, I felt I had failed to take one witty picture, but anyway seconds later I couldn´t avoid to take a picture of the scene´s main character: a fat woman.

At the beginning I was hooked by the male chauvinist t´shirt´s slogan (I have the dick so I make the rules) sheathing a female body. Just after I finish reading it she just finish to zip up the fly of the trousers. After that I check that her obvious obesity wasn´t normal at all. After crossing our sights I thought that perhaps in a previous life she had a plot to make her own rules. And not precisely heavy-weighted ones. Who knows...?

domingo, 1 de junio de 2008

Pad-thai




El pad-thai es un plato típico tailandés compuesto por un revuelto de fideos de arroz con huevo, salsa de pescado, jugo de tamarindo, chiles rojos, además de brotes de soja, gambas, pollo o tofu , aderezado con cacahuetes rallados y cilantro. Normalmente se sirve con una rodaja de lima, cuyo jugo puede ser añadido junto con otros condimentos propios de la comida thai.

A simple vista, éste es un puesto callejero más de los miles que uno encontrar por las calles de Bangkok y obviamente también sirve pad-thai. Tras degustar varias veces su plato estrella, me atrevo a asegurar que el cocinero de la escena, a pesar de no trabajar en un restaurante bajo techo, de no poseer ningún rótulo en forma de tenedor, ni mucho menos ninguna estrella que ayude a iluminar su maestría salvo por las que en los días despejados se vislumbran en el cielo, éste chef hace uno de los mejores pad-thai de la ciudad. Lo importante, en mi opinión, es que lo hace con humildad y alegría, tanto para la vista como para el paladar. Y eso, a los mandos de la cocina, no tiene precio, o sí: 50 bahts ( alrededor de 1 euro).


(Pad-thai)

Pad Thai is a dish of stir-fried rice noodles with eggs, fish sauce, tamarind juice, red chilli pepper, plus any combination of bean sprouts, shrimp, chicken, or tofu, garnished with crushed peanuts and coriander. It is normally served with a piece of lime, the juice of which can be added along with other usual Thai condiments.

At first sight, this another street-food stall is no more than one of the thousands that can be founded along the streets of Bangkok, and obviously here pad-thai it´s served. After tasting several times it´s premium dish, I´m sure to assure that the scene´s chef, despite the fact that he works in an outdoors restaurant that has no fork-shaped symbol, not even any starred that help to illuminate his mastery except when there´s a clear night that allows people to glimpse the sky, this chef prepares one of the best pad-thai of the city. The secret, in my opinion, is that he cooks it with humility and happiness, both for the sight and the palate. An thus, at the kitchen´s controls, has no price, or yes: 50 baths (around 1 euro).

miércoles, 21 de mayo de 2008

Cercanía espacial





Antes de aterrizar en Bangkok alguien me comentó que la ciudad a la cual me dirigía era una suma de contrastes extremos. Como toda megalópolis pensaba a qué distancia podrían encontrarse dichos extremos, ya que de existir físicamente, en mi imaginación los ubicaba exageradamente distantes. El caso es que tras unos cuantos meses investigando por la ciudad he llegado a la conclusión de que si por algo esta ciudad es tan extrema, como bien me apuntaron en su día antes de venir, valga la paradoja espacial, es por la cercanía de ambos polos.

Ambas fotos están tomadas en el centro de Bangkok, exactamente en el mismo barrio donde vivo, Asoke, a una calle de distancia de mi casa, Sukhumvit 17. Los dos alojamientos comparten vistas al canal donde se alinea en paralelo una fila de palmeras. Sus propietarios lo comparten casi todo, incluso los mismos rayos de sol de la mañana o las lluvias monzónicas de la tarde. Todo menos el estilo arquitectónico y sobre todo la calidad de vida que les ha tocado vivir o sufrir a cada cual, depende como se mire. Contrastes extremadamente cercanos, donde unos viven en el espacio mientras otros simplemente se arrastran por el infierno.


(Space proximity)

Before landing in Bangkok someone told me that the city to which I was going to was a sum of extreme contrasts. Like all mega-cities I thought about how far those ends might be found, since there physically, in my imagination their location was overly distant. The fact is that after a few months investigating the city I´ve come to the conclusion that if there´s any reason why this city is so extreme, as I was pointed out before my departure, worth the space paradox, is the proximity of both poles.

Both photos were taken in downtown Bangkok, in exactly the same neighbourhood where I live, Asoke, a street away from my studio, Sukhumvit 17. The two accommodations share a view overlooking the canal where it ranks alongside a row of palm trees. Their owners shared almost everything, even the same ray of sunshine in the morning or the afternoon monsoon rains. Everything but the architectural style and especially the quality of life they both live or suffer, depends as mire. Contrasts extremely close, where some live in space while others simply dragged by the inferno.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Amor patrio



Todos los días a las 8am y a las 6pm en este país suena el himno nacional, momento en el cual todo el mundo tiene la obligación de detenerse para honrarlo y de paso para escucharlo. Todo se detiene por un instante, menos el tráfico, que ya lleva un rato atascado. La primera vez que me enfrenté a esta situación iba caminando por la calle escuchando música en mi iPod y contemplé estupefacto como todo a mí alrededor se detenía, algo así como si la realidad quedara congelada por un instante. Por acto reflejo, y sobre todo, por las caras que ponían las estatuas que me iba encontrando por el camino, yo también me detuve, hasta descubrir el motivo de aquella pausa.

Por si fuera poco, el nuevo semestre universitario está a punto de comenzar aquí en Tailandia y desde el nuevo Gobierno, en concreto desde el Ministerio de Educación, proponen intensificar el amor y el respeto a la bandera obligando a los alumnos a contemplar su izado diariamente al son del himno nacional mientras digieren la sopa de arroz del desayuno. Discuten, de momento, si en las escuelas ha de coincidir con el horario nacional o si bien han de retrasarlo media hora para, supongo, doblar la exposición y lograr mejores resultados, lo cual me parece una lógica bastante cruel.

Lo que no entiendo es la propuesta de uno de los miembros de dicho Ministerio, quién propone que incluso los conductores deberían detener sus coches para escuchar el himno nacional en pié en medio del atasco. ¿Acaso no sabrá que a las 8am los coches ya no se mueven desde hace un rato? Me pregunto los motivos que le llevan a pensar así ya que más que amor patrio da la sensación de lo que sufren algunos dirigentes en este país es enajenación patria.


(For the love of the country)

Everyday at 8am and 6pm in this country the national anthem sounds everywhere, at which everyone has an obligation to honour and stop crossing to hear it. Everything stops for a moment, except traffic, which already carries a while jammed. The first time I faced this situation was walking down the street listening to music on my iPod and stared stunned how everyone around me were stopped, like if the reality remained frozen for an instant. On reflection act, and above all, by their statues´ faces that I was encountering along the way, am stopped too, until discovered the reason why for pause.

To make matters worse, the new university semester is about to begin here and in Thailand drafted from the new Government, particularly from the Ministry of Education, there´s a proposal to intensify the love and respect for the flag forcing students to consider daily the lift and listen the national anthem while digest rice soup breakfast. Now the discussion of the time if the schools should match the national schedule, or if they have to delay for half an hour, I suppose, doubling the exposure achieves better results, which seems to me rather a cruel logic.

What I do not understand is the proposal of one member of that Ministry, who even proposed that drivers should stop their cars to hear the national anthem standing in the middle of the jam. Does he not know that already at 8am cars are no longer moving for a while? I wonder the reasons that lead him to think like that coz for the love of the country feel the suffering of some leaders in this country seems to be homeland´s alienation .

martes, 13 de mayo de 2008

Posiblemente la peor dictadura del mundo



Últimamente está visto que las catástrofes naturales, una vez más, se ceban con Asia. Primero fue en Myanmar (Birmania) en forma de ciclón. Poco después en China, en forma de terremoto. Y la peor estoy seguro que está por llegar. Porque como bien dijo aquél, no hay dos sin tres, y a este paso, gracias a la demostración de la Junta Militar en Myanmar (Birmania), la tercera volverá a ser allí mismo, en cuestión de días, en forma de hambre y enfermedades, como consecuencia de las ineptidud inhumana de unos (los dirigentes birmanos) y la ilegal pasividad de los otros (los dirigentes occidentales). Resulta que ahora el problema serán los visados.

A continuación, os presento al pié de la letra un artículo titulado "Posiblemente la peor dictadura del mundo", escrito por Ángel Villarino, amigo y periodista, corresponsal de prensa para Asia.

Myanmar (antigua Birmania) ha sido arrasada por la conjunción de dos ciclones mortíferos: el ciclón Nargis y la Junta Militar. El régimen de los generales no preparó el país para el desastre a pesar de haber sido advertido por India 48 horas antes, no hizo nada por rescatar a las víctimas tras la tormenta y está permitiendo con cuentagotas que la ayuda internacional acuda a salvar a sus ciudadanos. Tras casi 50 años de aislamiento y dictadura, muchos birmanos otorgan la misma naturaleza a ambas plagas, que consideran imponderables fuerzas contra las que es casi imposible oponerse y ante las que lo único que puede hacerse es refugiarse, ponerse a salvo.

Frente a esta percepción extendida entre las masas campesinas, la resistencia y los movimientos que exigen el cambio cuentan con importantes organizaciones en el exilio, con la ayuda de Estados Unidos y varios países europeos y con el apoyo de los monjes budistas, la única organización que, dentro de Myanmar, tiene una capacidad organizativa suficiente como para articular las protestas. Ellos intentarán (ya lo están haciendo) canalizar las iras del pueblo contra los generales, que presumiblemente saldrán debilitados de la catástrofe. Enfrente tienen uno de los aparatos represivos más contundentes del mundo, respaldado por la diplomacia china y los intereses económicos indios.

La oposición en el exilio está haciendo lo posible por resurgir la causa birmana, muy tocada desde septiembre a escala interna, pero que está ya tan de moda en algunos circuitos internacionales como Tíbet. ¿Conseguirán dar un último empujón al movimiento democrático que fue acallado a punta de fusil en septiembre? Los analistas se dividen entre quienes piensan que el ciclón ha acabado con la poca legitimidad popular que les quedaba a los generales y entre los que opinan que, por el contrario, lo único que preocupa a la Junta es tener contentos a sus militares y soldados. "La opinión pública no les importa y nunca les ha importado. No controlan el país con la opinión pública, sino con el Ejército", explicó Win Min, experto en asuntos birmanos de la Universidad de Chang Mai (en el norte de Tailandia).

Aunque la destrucción y la censura han dificultado el flujo de información desde Myanmar, las noticias de pequeñas manifestaciones en las grandes ciudades, especialmente en Rangún, han sido frecuentes. Las protestas son siempre breves. Para evitar la represión, los manifestantes, suelen ser dirigidos por monjes budistas, se congregan, lanzan proclamas contra el Gobierno durante cinco minutos y se pierden por los callejones antes de que lleguen los soldados. El miedo de los birmanos ante sus gobernantes es tan intenso que nadie revela su verdadero nombre cuando habla con un extranjero (mucho menos por teléfono). Incluso cuando se quejan por la destrucción del ciclón, contando los dramas humanos que frecuentemente implican la vida de seres queridos, prefieren hacerlo desde el anonimato. Saben que el mero hecho de hablar con alguien de fuera del país puede ser motivo de arresto.

La presencia de extranjeros es uno de los principales miedos de la Junta Militar. Según los análisis más cautos la devastación del Nargis quizá no traiga libertades al país, pero puede sembrarlas. Pese a actuar con suma cautela y racionar los visados, los generales están permitiendo que algunos elegidos entre ONG y organismos internacionales crucen la frontera. Es la primera vez en casi 50 años que Myanmar recibe del exterior algo más que turistas en busca de paisajes exóticos. ¿Será suficiente?

Nadie lo sabe. Todavía es pronto para evaluar el saldo político de la tragedia. "Nadie puede predecir lo que va a pasar. Por una parte tenemos un Ejército muy, muy fuerte que mantiene el país bajo un férreo control. La gente les tiene mucho, mucho miedo, está realmente asustada. Pero, por otro lado, tenemos unas protestas duramente reprimidas hace unos meses, más una crisis económica y un incremento del precio de los alimentos, en parte por lo que está sucediendo en toda Asia, pero también por la gestión en el propio país. Y además, está el referéndum [para cambiar la Constitución], y ahora, el ciclón. Toda una serie de elementos de inestabilidad, tal vez demasiados", explica David Scott Mathieson, representante de la organización Human Rights Watch para Birmania.

Lo que el Nargis sí ha conseguido torcer es la voluntad de la Junta en una de sus principales apuestas políticas de los últimos años: el referéndum popular para cambiar la Constitución y otorgarle un maquillaje democrático al régimen (que la oposición pide boicotear al considerarlo un burdo intento de legitimarse ante la opinión pública exterior). Aunque los militares anunciaron que se celebraría a pesar del ciclón, al final han aceptado a medias que un país en el que millones de personas se han quedado sin acceso a agua potable y alimentos tiene urgencias más importantes que escenificar una farsa electoral. Mientras se escribía este artículo se barajaba la hipótesis de postergar el voto hasta el 24 de mayo en las zonas más afectadas, pero mantener las votaciones para el 10 en el resto del país. Estas prisas evidencian que, como sospechan la oposición y todos los observadores que han estado en el país, la Junta teme no poder amañar las elecciones en medio del caos del ciclón y que la gente se niegue a ir a votar.

Dos últimas cuestiones planean sobre el drama. La primera es cómo afrontará la Junta Militar la resaca del desastre. Con la producción de arroz destruida en un 65% (según fuentes de la FAO) y los precios de las grandes ciudades triplicados en cuestión de días, se avecinan tiempos difíciles para Birmania y los análisis más aventurados anuncian oleadas de protestas, que quizá no arranquen como manifestaciones politizadas, sino más bien azuzadas por estómagos vacíos. La segunda cuestión está directamente relacionada con el dinero que Myanmar recibirá del exterior para afrontar la crisis.

Cientos de países y organizaciones han anunciado donaciones de varios millones de dólares. Algunos, como Estados Unidos, las han condicionado a la transparencia, a saber y controlar cómo se va a utilizar el dinero. El miedo es que si cae en manos de los generales, las ayudas en efectivo podrían servir para fortalecer la maquinaria represiva y para hacer frente a las protestas en un momento especialmente delicado.


Os adjunto un link con algunas imágenes que ilustran el catastrófico panorama del país vecino al que planeaba viajar este mismo fin de semana. Pero no va a poder ser, por ahora.

http://www.nytimes.com/slideshow/2008/05/09/world/0509-MYANMAR_index.html